F Calabuig
Exposición desde 21 de Septiembre de 2011 al 18 de Octubre de 2011

 

Calabuig matiza con exactitud ante la grandeza del paisaje Sus tierras -árboles, sierras, abancalamientos, casas y caseríos, aguas de L´Encantà, recodos de El Serpis- tienen todas esa característica que da en el pintor que tiene "vitola".  Se produce en él ese fenómeno que suele denominarse "de la endopatización", cuando alma y paisaje son una misma cosa, sacando de la tierra todo "el sucio", como diría acertadamente nuestro Gabriel Miró, otro gran paisajista, pintando con la palabra y describiendo con su voz.

Desde sus años más remotos o primeros hasta la actualidad puede observarse en la obra de Paco Calabuig una constante evolución.  No podía ser de otro modo.  El artista estudia sobre el soporte y se corrige constantemente.  Más color, más soltura, manchas más amplias y estiradas, huidizas incluso.  Diferente manera de empastar.

(...) Las raíces estéticas de Paco Calabuig están en su enorme capacidad de trabajo.  Luchando con los formatos más grandes y en aquellos que no lo son tantos, pero que merecen la misma atención.  Buscando los verdes, los ocres y los azules, los tonos teja y burdeos, jugando también con los rayos de sol "un rayo de sol tan juguetón, tan vivo, tan alegre... la blanca luz, encarnada, de todos los colores del iris", según hablara de la naturaleza y el paisaje Valle-Inclán.

(...) Y es así como su pintura es sencillamente una pintura emotiva, sentida, vivida, encontrada y buscada, vibrante de sonidos y de música, de estíos y de inviernos, de montes y de playas.

*Texto extraido del libro F.CALABUIG Diálogos con la luz, editado por la Excma. Diputación de Alicante 2004

 

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